Llevo unos meses navegando por la blogosfera como un pirata de isla en isla, de puerto en puerto. Me he detenido y mirado, he charlado y peleado con muchos navegantes y aduaneros. He discutido como todo buen español por llamar la atención, lo confieso. Yo, aunque ustedes no lo crean, a pesar de gastar un regular carácter soy buena persona. Créanme. Pregunten a los que me conocen. Entre mis amigos hay personas de distintas edades, familias, géneros, ideologías, culturas, nacionalidades, razas. Me llevo bien con casi todo el mundo (ese casi lo arrastramos todos en la vida), pero me reservo mi derecho a divergir. Perdonen ustedes las maneras si, sin demasiado tiempo para realizar y dar a conocer este viaje por la alterosfera, en alguna ocasión he permitido que el estrés desfigurara mi verdadero rostro. Mas, mi enfant terrible se queda aquí. Regreso a casa.
Luis Lucena Canales

